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En medio del pesimismo generalizado, las bolsas
latinoamericanas se movían al alza en la apertura, con
la única excepción de Chile. Más aún,
el mercado brasileño mostraba una inusitada vitalidad en
pleno desgaste y su índice Ibovespa conseguía revalorizaciones
cercana al 1%.
Eso puede explicar el optimismo con que el Santander,
con un negocio más que boyante en Brasil,
se enfrenta a las actuales turbulencias. El presidente del grupo,
Emilio Botín, aseguró hoy que la crisis de liquidez
que afecta actualmente a los mercados financieros mundiales se
resolverá pronto, porque no responde a razones fundamentales.
Las declaraciones se inscriben dentro del acto de clausura del
Día del Inversor que la entidad celebró
en su Ciudad Financiera de Boadilla del Monte (Madrid). Botín también
aprovechó para insistir en la previsión de beneficio
ordinario para el presente ejercicio, que ya adelantó en
la pasada Junta de Accionistas y que situó en 8.000 millones
de euros.
El mayor banco del planeta, el estadounidense Citigroup,
estima que el promedio de revalorización de las bolsas
de América Latina será del 22% hasta el ecuador
del año que viene. La volatilidad se mantendrá en
los próximos meses en las bolsas y Citigroup considera
que unas buenas políticas gubernamentales sumadas a elevadas
reservas de divisas y unos altos precios de las materias primas
ayudarán a los mercados de valores de la región
a superar los efectos de la crisis de las subprime.
Las mayores economías latinoamericanas deben continuar
aumentando su comercio y diversificar sus socios comerciales internacionales
así como impulsar su demanda interna para continuar sobrellevando
las dificultades globales, añaden los expertos
del Citi.
Por países y teniendo en cuenta estimaciones bursátiles
y de tipo de cambio, Perú aparece como el país de
la región cuya bolsa experimentará las subidas más
acusadas, con una revalorización estimada para mediados
de 2008 de casi el 33%, hasta 25.000 puntos del Índice
General de la Bolsa de Valores de Lima. Y eso que este indicador
ya acumula desde principios de 2007 un alza superior al 50%. Esta
proyección anticipa un tipo de cambio del nuevo sol de
3,08 unidades por dólar (actualmente cotiza a 3,18).
A Perú le sigue Brasil en las predicciones del Citi, con
una plusvalía del 27% para mediados del año que
viene, cuando el real cotizaría a 2,03 frente al dólar
(ahora lo hace en torno a 1,90). La Bolsa de México
ganaría en ese periodo un 15% y la de Buenos Aires un 12%,
a pesar de la depreciación esperada de la divisa argentina.
Chile sería la plaza bursátil con menos recorrido
alcista, según Citigroup, con una mejora del 8%.
Malas sensaciones de la Bolsa española. Estas previsiones contrastaban con el sentimiento negativo que
reinaba entorno al índice Ibex 35, donde las acciones de los bancos eran uno
de los principales lastres durante la última jornada. Bankinter,
que lideraba las subidas en negociaciones anteriores, y el Banco
Popular eran los valores más castigados. También
sufrían las constructoras, con Sacyr y ACS depreciándose
cerca de un 5% antes del cierre. El selectivo madrileño
perdía todas sus ganancias semanales y se situaba por debajo de los 13.900 puntos.
Los malos datos macro y las incertidumbres bancarias pesaban
sobre Wall Street, donde las malas noticias empiezan a ser frecuentes,
y hoy mismo Merrill Lynch comunicaba a la SEC (el supervisor estadounidense) que se ha visto obligado
a ajustar el valor de algunas inversiones en el tercer trimestre,
ya que sus acciones han seguido perdiendo valor ante las
turbulencias del mercado crediticio. El banco de inversión
afirma que se ha debilitado la demanda de varios productos, especialmente
de las inversiones ligadas al préstamo hipotecario. Además,
la entidad tiene ya adquiridos compromisos para financiar adquisiciones
y otros productos de crédito cuyo valor en el mercado está
en decadencia.
Aunque igual que Brasil, algunos índices estadounidenses
se movían hacia arriba. Por ejemplo, el Nasdaq 100, quizá
por aquello de que las tecnológicas parecen fuera del escenario
de peligro. Al menos, las operadoras telefónicas europeas.
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