El mandatario boliviano, Evo Morales, amenaza a las petroleras, pide sanciones para una constructora brasileña, ha cuestionado a la iglesia y tensa más sus relaciones con EEUU al negociar con Irán y exige visados a los ciudadanos estadounidenses.
Morales ha cuestionado al arzobispo de Cochabamba por exhortar a los campesinos a mantener la paz, creando otro episodio de controversia entre el mandatario y la Iglesia Católica. La sede arzobispal ha manifestado que los ataques de Morales serán respondidos a través de un comunicado de la Conferencia Episcopal de Bolivia, según informó la agencia AP .
Además esta semana, la agencia EFE recoge las amenazas que Evo dirigía a las petroleras extranjeras, a las que advirtió de que tienen un tiempo limitado para seguir operando en Bolivia si no concretan inversiones supuestamente comprometidas y se oponen a los cambios impulsados por el Gobierno.
También se han tensado, aún más, las relaciones entre Bolivia y EEUU con la exigencia del visado por parte del Gobierno andino a los ciudadanos del país norteamericano (una obligacición que entrará en vigor el 1 de diciembre). Hay que añadir que Bolivia también ha pedido la extradición del ex presidente boliviano Gonzalo Sánchez de Lozada, acusado de genocidio. A parte de todo esto, está el tema de Irán, país con el que Bolivia está estrechando lazos comerciales y diplomáticos.
Una semana intensa para el presidente Morales, pero tal vez lo más llamativo pueda ser el pulso que está manteniendo con EEUU al sellar acuerdos comerciales con Irán, algo que nunca sienta bien dentro de la Casa Blanca. El asunto de los visados corresponde a un acto reciproco, ya que EEUU lleva exigiendo desde hace tiempo el visado a los ciudadanos bolivianos. |