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El curso político de Rafael Correa se presenta difícil para los próximos meses. Después de exigir a la multinacional española Telefónica y a América Móvil -propiedad del magnate Carlos Slim- que bajen sus tarifas en telefonía, su Gobierno acaba de anunciar que comenzará a renegociar los contratos petroleros con la hispano-argentina Repsol YPF y la china Andes Petroleum. Pero no todo lo de fuera le es hostil al mandatario: asociaciones de emigrantes ecuatorianos en España le apoyan para las elecciones a la Asamblea Constituyente, como así ha informado la Embajada de Ecuador a Americaeconomica.com.
Las políticas favorables del Gobierno de Correa hacia los emigrantes de su país no han pasado desapercibidas. Después de crear la Secretaría Nacional del Migrante (Senami) para agilizar los trámites de los ecuatorianos que residen en otros países y ofrecer seis asientos de la Asamblea Constituyente a los emigrantes del país andino, las asociaciones de ecuatorianos en el exterior han comenzado a mostrarle su apoyo en los comicios que elegirán a los miembros de la Constituyente, cámara encargada de redactar una nueva Constitución para Ecuador, el próximo 30 de septiembre.
Como así ha informado la Embajada de Ecuador en Madrid a este diario, tres asociaciones de ecuatorianos en España ya han expresado su respaldo al mandatario. Tres federaciones de Cataluña han apoyado el "proyecto de cambio y transformación" de Correa mediante una carta de compromiso.
El documento, suscrito por Richard Olivo, representante de la Asociación de Balzareños en Barcelona; Alfredo Cedeño, representante de la Federación Entidades Autónomas de Cataluña (FECAT), y José Vera, representante de la Federación de Asociaciones Ecuatorianas en Cataluña (FECAE), fue entregado al embajador Nicolás Issa Obando, en su condición de representante en España del presidente de la República ecuatoriana.
En este acto estuvieron presentes el cónsul general de Ecuador en Barcelona, Freddy Arellano; el presidente de la Casa de la Cultura "Benjamín Carrión" en Cataluña, Ramiro Caiza, y otros miembros de la comunidad ecuatoriana residentes en la región.
Según manifestó el embajador Issa Obando, las asociaciones de ecuatorianos españoles respaldan a un Gobierno que en "sólo seis meses ha cumplido con sus planes de trabajo y sus promesas de campaña, logrando la convocatoria a una Asamblea Constituyente de plenos poderes que reforme integralmente la Constitución y que modernice y saque de la corrupción a un gran número de instituciones del país".
Al acecho de las telefónicas. Pero no todo es de color de rosa para Correa. Esta misma semana, el mandatario advirtió a las compañías de telefonía móvil, Telefónica Movistar, filial de la española Telefónica, y Porta Cellular, de la mexicana América Móvil, que deberán cumplir con las nuevas regulaciones tras la renegociación de sus contratos. Ambas empresas concentran más de un 90% del mercado ecuatoriano.
Correa afirmó que los contratos deben ser renegociados a finales de este año y que las empresas implicadas deben bajar sus tarifas y mejorar cuantiosamente sus servicios. Si las operadoras no se adecúan a las exigencias del Gobierno, podrían perder las licencias que poseen en el país andino.
El mandatario ecuatoriano arremetió contra Porta al decir que esta compañía llevaba más de seis años declarando pérdidas y que tampoco pagaba los impuestos que la correspondían. También añadió que la operadora mexicana paga menos impuestos que su competidora, a pesar de que tiene una tercera parte del mercado. Cuando el presidente habló de la firma española, recordó que la concesión que ésta tiene para operar en Ecuador acaba en 2008.
Además, Correa anunció la creación de un Ministerio de Telecomunicaciones para reducir la burocracia, ya que en la actualidad el sector se encuentra regulado por múltiples organizaciones, como Conatel, Senatel, Subtel, Fondo de Solidaridad, Andinatel o Pacifictel. Los excesivos trámites hicieron perder el año pasado a Ecuador más de 1.000 millones de dólares (725 millones de euros).
La espina de las petroleras. Como ya anticipó a Americaeconomica.com, el ministro de Petróleos y Minas de Ecuador, Galo Chiriboga, el Ejecutivo del país andino acaba de anunciar esta semana con qué petroleras comenzará a negociar los nuevos contratos energéticos que impulsa Correa. La hispano-argentina Repsol YPF y la china Andes Petroleum serán las primeras que iniciarán las conversaciones con el Gobierno ecuatoriano.
"De modo alguno no es nuestra intención afectar el equilibrio económico de los contratos; mi preocupación está en crear un espacio de concertación y diálogo con los contratistas", expresó Chiriboga hace dos semanas a este diario.
Para llevar a cabo estas conversaciones, el Ministerio de Petróleos y Minas va a conformar un equipo formado por "abogados, personas del mundo de las finanzas, expertos de la industria del petróleo y la asistencia permanente de la Procuraduría del Estado", como así informó Chiriboga a este portal.
En cuanto a las reuniones que mantendrá el Ejecutivo con las petroleras extranjeras, el ministro dijo que se trata de un proceso difícil. "No podemos tener un criterio único, sino que tienen que ser criterios sectoriales para cada contrato, analizando la situación específica de cada contrato. No debe de darse una norma general porque los contratos y las condiciones de cada uno de ellos son diferentes", añadió. |