| En su visita
a Argentina, Rafael Correa convocó una rueda de prensa
en la que instó a crear entidades financieras independientes
para poder contrarrestar la influencia del Fondo Monetario Internacional
(FMI) y el Banco Mundial (BM). El Banco del Sur y el Fondo Sudamericano
de Reservas son las que pueden impulsar a Latinoamérica
en su despegue para ofrecer la financiación de su economía.
El Banco del Sur es una iniciativa presentada el 21 de febrero
de 2007 por el presidente venezolano, Hugo Chávez, y el
argentino, Néstor Kirchner, respaldada por Ecuador, para
potenciar el desarrollo y la integración financiera en
América Latina. Venezuela, Bolivia, Paraguay, Brasil y
Uruguay también forman parte del proyecto.
El presidente de Ecuador recordó la necesidad de que existan
órganos financieros independientes, como el Banco del Sur,
que no tengan que depender de los internacionales que, según
él, ahogan a esta región. Además, Correa
habló con dureza de la política de los organismos
de crédito internacionales hacia los países latinoamericanos.
Correa calificó de “actores del neoliberalismo”
al FMI y al BM y pidió a la región que tenga fuerzas
para “superar esa historia nefasta que ha durado 20 años
y en la que hemos recibido recetas llegadas del exterior para
superar los problemas económicos latinoamericanos”.
Según Rafael Correa, el Banco del Sur será una
forma de impulsar las economías de la región y ayudará
a construir “un mundo sin capataces ni amos”. El objetivo
principal de esta entidad será recuperar la ilusión
de ver la prosperidad de los pueblos latinoamericanos que las
políticas liberales destruyeron.
Las aportaciones que cada país hará al Banco del
Sur serán acordes con sus posibilidades financieras y la
regla general será “cada país un voto”,
puesto que de otra forma se caería en una formula neoliberal:
“cada uno vale lo que pone”, y de esto es de lo que
se pretende huir.
Correa señaló que “si juntamos las reservas
de América Latina obtendremos capacidad de autofinanciación”,
además calculó en 200.000 millones de dólares
(142.661 millones de euros) el volumen de reservas de los países
latinoamericanos.
El capital inicial, resultado de la aportación de un porcentaje
de las reservas internacionales de las naciones integrantes, se
utilizará en la financiación de proyectos que favorezca
el crecimiento económico. La entidad comenzará con
un patrimonio inicial formado por el 10% de las reservas internacionales
de Argentina y Venezuela, equivalentes a unos 7.000 millones de
dólares (5.258 millones de euros).
En una conferencia en La Casa de América de Madrid (España),
Amenothep Zambrano, director de la Asamblea Nacional de la República
Boliviana de Venezuela, afirmó que “con el Banco
del Sur se van a cerrar muchas puertas financieras que perjudican
de forma directa a la economía de América Latina,
pero siempre abriendo un espacio de colaboración con la
Unión Europea”. Además, Pedro Páez,
mano derecha del presidente de Ecuador, aseguró que Latinoamérica
necesita este organismo como arma financiera para poder luchar
contar EEUU.
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