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Contra todo pronóstico, el beneficio de Goldman
Sachs en el tercer trimestre ha sido un 79% mayor que en el periodo
anterior gracias a la venta de una de sus compañías
eléctricas, en calidad de activo no estratégico,
una venta que se realizó para reforzar los fondos propios.
El banco que hasta hace pocos meses presidía
el actual secretario del Tesoro de EEUU, Henry Paulson, no ha
tenido problemas para solventar la crisis de las hipotecas subprime
y ha presentado unos beneficios de 2.030 millones de euros, frente
a los 1.132 millones de euros del año anterior. Para ello,
el banco de inversión ha utilizado la hucha recolectada
en el sector eléctrico durante los últimos años.
La venta de una sola de sus compañías energéticas,
Horizon Wind Energy, le ha reportado 641 millones de euros.
Para
muchos observadores estadounidenses, esta acción no es
sorprende, ya que el banco de inversión se había
constituido en un auténtico magnate del sector eléctrico.
La entidad sustentaba participaciones de control en 25 centrales
con una capacidad de 6.500 megavatios, activos valorados por la
entidad en 7.100 millones.
Renovables. Goldman Sachs entró con
fuerza en el sector de las energías renovables, sector
al que pertenece la compañía eólica Horizon
Wind Energy. Esta entrada se efectuó en un momento en que
el Gobierno estadounidense comenzaba a tener un incipiente interés
por las renovables. De hecho, los analistas estimaban que el sector
movería unos 30.000 millones durante la segunda mitad de
esta década.
Henry Paulson reapareció recientemente en su nuevo papel como responsable
del Tesoro estadounidense para solicitar que se eleve rápidamente
el límite de la deuda pública, que actualmente está
en unos 6.400 millones de euros, medida que cuenta con la oposición
del Partido Demócrata.
La otra cara de la moneda. Bear Stearns,
otro de los grandes de Wall Street, ha presentado un beneficio
un 61% menor que el del año anterior, debido a las pérdidas
relacionadas con la crisis subprime.
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