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En declaraciones a El Boletín, fuentes de distintas
constructoras españolas explican que son conscientes de
que cada vez son menos los fondos extranjeros los que confían
en las constructoras. Señalan que los múltiples
casos de corrupción urbanística es uno de los motivos.
Los constructores afirman que los escándalos
urbanísticos de los últimos años sumados
al alargamiento en los plazos de venta de las promociones inmobiliarias
y la desaceleración de los precios de la vivienda, han
espantado a la inversión extranjera. Al respecto un constructor
se pone en el lugar de estos inversores internacionales y dice
que siendo realista, con todo lo que se avecinaba, yo ya
hubiera echado a correr hace años. Además,
los empresarios del sector coinciden en explicar que estos fondos
ya han visto que todos estos asuntos han acelerado la ralentización
del sector en España y determinan que no es algo
que se vaya a solucionar a corto plazo. Ante esta situación,
los constructores barajan varias posibilidades para hacer frente
al escaso mercado de nuestro país. En un principio, señalan
que apostarán ahora más que nunca por la diversificación
de sus compañías con el objetivo de reducir el peso
de la construcción tradicional dentro de la facturación
de sus negocios. Además, señalan que otra opción
será el de internacionalizar sus empresas.
Europa del Este. Una de las opciones que
barajan las constructoras españolas para hacer frente a
la ralentización del sector es la de la internacionalización
de sus compañías. Los expertos señalan que
los principales destinos por los que optarán las constructoras
serán países de la Europa del Este. Entre ellos,
citan a Rumania, Bulgaria, Letonia, República Checa, Turquía,
etcétera. El motivo que hace que estos países tengan
atractivo es el sistema jurídico de la Unión Europea.
Sin embargo, los expertos descartan que América Latina
sea un destino para estas empresas, ya que en la actualidad ya
existen grandes conglomerados empresariales españoles allí
afincados.
Confirmación. Los expertos consultados
por este diario confirman la situación al decir que los
inversores no quieren saber nada de estas compañías.
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