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La
industria del automóvil, a vueltas con Latinoamérica
Argentina
espanta a las compañías
Fernando
Jiménez González
El
sector automovilístico está sufriendo en América
Latina uno de sus momentos más turbulentos. Las crisis abiertas
en el seno del Mercosur y las condiciones internas de algunos países
están haciendo que las grandes multinacionales fabricantes
de automóviles abandonen unos mercados para tratar de hacerse
hueco en otros.
Argentina
es precisamente uno de los países de América Latina
que tiene más problemas al respecto. La preocupación
ha cundido entre los responsables de las distintas compañías
ante el incremento de los impuestos aprobado por la Cámara
de los Diputados, que grava con una cuota del 4% a los vehículos
de precio entre 15.000 y 22.000 pesos (2,4 y 3,5 millones de pesetas)
y de un 8% para aquellas unidades que superen esos baremos.
Estos
nuevos impuestos provocarán un encarecimiento de hasta un
4,7% en los vehículos de valor superior a lo 22.000 pesos
(14.550 euros). La consecuencia afectará a las ventas, según
Jesús Peón, director de Relaciones Internacionales
de Chrysler.
Otro
motivo de preocupación para el sector automovilístico
argentino es la prórroga de su régimen comercial con
Brasil, situación que se mantiene desde 1991, y que ha confirmado
un decreto del Gobierno aliancista de Fernando de la Rúa.
La dilación ha causado un déficit de 17.000 millones
de dólares (2,7 billones de pesetas) en la balanza comercial
de Argentina entre 1992 y 1998, lo que supone un 89,5% del déficit
comercial total acumulado por el país sudamericano durante
ese periodo, según el Centro de Industriales Siderúrgicos
de Argentina.
Otra
que huye. Una de las últimas compañías que
ha decidido trasladar su producción de Argentina a Brasil
ha sido la fabricante de piezas estadounidense Delphi, que el pasado
29 de diciembre alegó como motivo de su desbandada "el
actual clima y panorama económico de Argentina". La
francesa Renault ya avisó en diciembre que trasladaría
su producción de motores de Argentina al país carioca.
El
caso de Ford es justo el contrario: ha decidido invertir 1.370 millones
de dólares (221.529 millones de pesetas) en Brasil y Argentina
durante los próximos dos años. También invertirá
30 millones de dólares (4.840 millones de pesetas) en la
ampliación de una fábrica en Argentina.
México,
una perla. Renault ha decidido iniciar una nueva fase en su expansión
latinoamericana gracias a la compra del 37% de las acciones de la
japonesa Nissan el pasado mes de marzo. Así lo reconoció
el presidente de la compañía, Louis Schwietzer, cuando
dijo en octubre que la absorción "facilitará
el regreso de Renault a México porque habrá menos
costes fijos y se creará un situación en la que ambos
ganamos".
La
buena marcha de la economía azteca y la expansión
de su mercado hacen que BMW también pueda alegrarse. Y no
en vano, pues sus ventas durante el año pasado alcanzaron
las 2.600 unidades, lo que significa un aumento del 30% en comparación
con su facturación de 1998.
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