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Hugo
Chávez intenta vender en España una Venezuela renovada
Su
idea: captar inversiones para potenciar la reconstrucción
de Venezuela
Por
Esther Ortega Gómez de Segura
La visita oficial a España del presidente
de Venezuela, Hugo Chávez, ha pasado más bien desapercibida
dada la escasa repercusión que ha tenido en los medios de
comunicación.
Chávez, que llegó a Madrid rodeado
de funcionarios y empresarios venezolanos, hizo gala del buen humor
que le caracteriza en su comparecencia en el "Foro de Madrid", como
se ha denominado a su reunión con miembros del Gobierno,
empresarios y diversas Organizaciones No Gubernamentales (ONG's)
de España. El "Foro de Madrid" tuvo lugar el pasado 21 de
febrero en la Confederación Española de Organizaciones
Empresariales (CEOE) por la mañana y en la Casa de América,
por la tarde.
El mandatario venezolano aprovechó la ocasión
para apelar a las empresas españolas a que inviertan en su
país y aseguró que después de los cambios que
ha efectuado su Administración, Venezuela "está en
las mejores condiciones para lograr el despegue económico
y social". El presidente venezolano afirmó con optimismo
que ahora "viajamos en un submarino, pero saldremos a flote y luego
vamos a volar (...) Venezuela crecerá, indiscutiblemente,
aunque no se pueda decir cuánto".
En su intervención, Chávez explicó
los "éxitos" logrados por Venezuela en 1999, que cerró
el año con una inflación del 20% ("la mínima
de los últimos trece años", recalcó Chávez)
y un déficit fiscal del 2,8%, inferior en 1,3 puntos porcentuales
al de 1998.
El presidente venezolano recalcó que su Gobierno
no prevé una devaluación de la moneda y que el tipo
de cambio mantendrá una continuidad "a través de una
banda de fluctuación, con el propósito de dar seguridad
a los inversores".
Pero el tema principal de la conferencia fueron
las consecuencias de las inundaciones que asolaron Venezuela el
pasado mes de diciembre y las necesidades de reconstrucción
de las zonas más afectadas, en especial las del estado de
Vargas (al norte de Caracas). Chávez y los funcionarios que
le acompañaban solicitaron 1.405 millones de dólares
(1.390,9 millones de euros) de ayuda para financiar la reconstrucción
y apremiaron a los donantes, ya que "hay que apurarse porque el
invierno vuelve en cinco meses".
En este sentido, Chávez explicó que
el desastre natural "se puede convertir en oportunidad para invertir",
porque se va a empezar de cero en el estado de Vargas, con lo que
se podrá afrontar el futuro sin rémoras del pasado.
Chávez agradeció especialmente la
concesión de un "crédito blando" de 100 millones de
dólares (99 millones de euros) por parte del Fondo de Ayuda
al Desarrollo (FAD), destinado a las tareas de reconstrucción
de las zonas afectadas por las lluvias. Alicia Montalvo, directora
de Política Comercial de España, destacó que
este crédito se presentará "en unas condiciones especialmente
favorables".
Lucha contra la corrupción.
Pero no todo fueron halagos y buenas palabras para Chávez.
El presidente de Venezuela se vio obligado a hablar sobre las acusaciones
de corrupción que pesan sobre su Administración y
dijo que los hechos "serán investigados a fondo (...) y quien
tenga que ir a prisión irá, pero habrá que
restituir la imagen de los inocentes".
El coronel retirado Jesús Urdaneta, presidente
de la Policía Política (Disip) del país andino,
denunció recientemente ante la Fiscalía venezolana
46 casos de corrupción en el seno de la Administración
chavista. Las acusaciones vertidas por Urdaneta y por otros dos
miembros del movimiento Polo Patriótico (partido creado y
presidido por Chávez) han sido acogidas positivamente por
el presidente de Venezuela, quien explicó que "el movimiento
que presido es fruto de una rebelión militar -que no fue
un golpe de Estado- y es fruto de una avalancha de gentes e ideas
de muy diversa índole" y es lógico que "surjan desaveniencias
y corrientes políticas dentro del Polo (...) Lo importante
es que todas esas corrientes empujen hacia la transformación
total".
Petróleo estable.
Hugo Chávez también tuvo tiempo para comentar los
planes de su Gobierno en materia petrolera. Lo principal es estabilizar
los precios del petróleo que actualmente alcanzan los 30
dólares (29,7 euros) por barril, un 275% más que en
diciembre de 1998.
"Pronto revisaremos nuestra política de producción
petrolera en base al mercado y a otras cosas. Siempre hemos dicho
que no queríamos el precio del petróleo excesivamente
alto. No, lo que queremos es estabilizarlo", afirmó Chávez.
El mandatario venezolano también explicó su propuesta
a la Organización de Países Exportadores de Petróleo
(OPEP) para crear una banda de precios que evite grandes fluctuaciones.
VNZ 25/02/00
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