| Fujimori
y Labastida calientan motores ante las próximas elecciones
en Perú y México
Mientras
tanto, los indígenas estrechan su cerco al Gobierno
Por
Fernando Jiménez González
Latinoamérica sigue inmersa en la vorágine
electoral. Después de los comicios celebrados en países
como Argentina, Uruguay, Chile, o Guatemala el año pasado,
el 2000 será el año de Perú y México.
El país andino votará el próximo 9 de abril
y el azteca el 2 de julio. Venezuela no ha oficializado aún
la fecha de sus elecciones debido a la catástrofe natural
que la ha asolado, aunque los analistas consideran que podrían
celebrarse en mayo de 2000.
La principal figura que mueve los hilos en el proceso
electoral en Perú es Alberto Fujimori, presidente del país,
que con esta se presenta a su segunda reelección. La oposición
acusa a Fujimori de haberse burlado de la Constitución de
Perú, que en su artículo 112 limita a dos las legislaturas
de cada presidente. Sin embargo, Fujimori asegura que su candidatura
está dentro de la legalidad, ya que su Gobierno fue el artífice
de la Carta Magna, con lo que su primera legislatura no "cuenta"
en la lista.
El polémico mandatario tiene ya con la aprobación
de su candidatura por el Jurado Nacional de Elecciones (JNE), que
ha aceptado su pretensión de ser cabeza de lista de la alianza
Perú 2000.
Lo que sí parece seguro es la victoria del
actual mandatario peruano, según las encuestas recientes.
Por ejemplo, una elaborada por la firma Datum otorga un 43%
de los votos a Alberto Fujimori, y un 19% a su más inmediato
competidor, Luis Castañeda, del Partido Solidaridad Nacional.
Otra encuesta, esta vez elaborada por Apoyo otorga el 41%
de las papeletas a Fujimori y el 16% a Alberto Andrade, del Movimiento
Independiente Somos Perú. La solidez de Alberto Fujimori
como candidato es tal que no parece tener un claro rival que pueda
poner en riesgo su tercera presidencia. Esto se explica porque más
de uno de sus rivales en las próximas elecciones provienen
del "fujimorismo", según explica Carlos Malamud,
de la Fundación Ortega y Gasset. Los partidos peruanos, en
muchos casos tienen unos tonos confusos, sin representar una ideología
clara. La izquierda tradicional está muy fragmentada ya que
Fujimori acabó con los referentes ideológicos tradicionales,
añade Malamud.
Fujimori, garante de la continuidad.
El candidato de la discordia en Perú
afirma que si es elegido considerará un objetivo prioritario
"hacer que nuestro aparato productivo afectado por la crisis
internacional sea capaz de generar empleo". Fujimori asegura
que se presenta para evitar que "lo que hemos conquistado con
tanto esfuerzo y sacrificio estos años se esfume por experimentos
políticos como los que vivimos antes de 1990". A pesar
de esto, el opositor Luis Alberto Arias de Somos Perú,
ha acusado a Fujimori de carecer de un programa concreto. Otros
candidatos también han acusado al actual presidente por no
parecer demasiado interesado por los problemas de los empresarios,
ya que no participó en la última edición del
encuentro empresarial CADE 2000. Estaba evaluando el cambio de Gobierno
en Ecuador, según dijo el mandatario.
Por su parte México se enfrenta a unas elecciones
que muchos analistas consideran cruciales, ya que existe una amplia
confianza en un proceso claramente democrático. El Consejo
General del Instituto Federal Electoral de México aprobó
el pasado 18 de enero la lista oficial de los partidos que concurrirán
a las elecciones del 2 de julio. Entre ellos destacan el sempiterno
Partido Revolucionario Institucional, monopolizador hasta
ahora de la vida política mexicana, guiado en esta ocasión
por Francisco Labastida Ochoa; Alianza por México,
con Cuáthemoc Cárdenas y Alianza por el Cambio,
con Vicente Fox Quesada.
El candidato del PRI, Labastida, venció a
Roberto Madrazo el 7 de noviembre del año pasado en unas
primarias que no dejaron satisfecho a más de uno. Algunos
analistas hicieron hincapié en que, a pesar de los altos
índices de abstención, Labastida obtuvo 10 millones
de votos, cifra que no avalaban los resultados prliminares oficiales.
También algunos observadores han asegurado que oficialmente
se constituyeron 64.500 mesas electorales, aunque prácticamente
no se colocaron más que 64.176.
Labastida, sucesor de Colosio.
En México, Francisco Labastido lo primero
que dijo tras ganar las primarias es que se desmarcará de
la linea del ex presidente Salinas y tratará de acercar sus
actuaciones a las que ya emprendiera el asesinado Luis Donaldo Colosio.
Además, matizó que su programa se fundamentará
en el combate contra la corrupción y la pobreza.
Las bases de su programa económico hay que
buscarlas en la creación de un empleo mejor pagado. Igualmente,
su objetivo es administrar de forma responsable los recursos del
país y cortar el gasto público. Se ha impuesto la
obtención de un millón de empleos anuales y aumentar
el ahorro de los mexicanos
Frente a Labastida se sitúa Cuáthemoc
Cárdenas, de Alianza por México, que también
desea erradicar la pobreza y busca la consecución de un desarrollo
económico nacionalista y popular. Mientras, Vicente Fox,
del PAN, trata de vender un desarrollo económico "con
rostro humano", con un programa macroeconómico creíble
que de como fruto una economía estable. Fox hace hincapié
en lograr un ambiente de transparencia en el terreno de la legalidad.
Otros también votan.
Al margen de lo que suceda en Perú y México, otros
países de América Latina también acudirán
pronto a las urnas. Hipólito Mejía, del Partido
Revolucionario Dominicano sigue como favorito en República
Dominicana, según las últimas encuestas. Mientras,
en la isla caribeña de Dominica, el Partido Laborista,
vencedor en las elecciones del pasado 30 de enero, proyecta una
coalición con el opositor Partido Unido de los Trabajadores.
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