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REPORTAJES


El desesperado acuerdo de Telefónica en Argentina

Sus socios se hacen con un 3% de la firma española

S. Millan

Telefónica ha puesto fin, por el momento, a sus incertidumbres accionariales en Argentina. Definitivamente se ha hecho con el control de su filial Telefónica de Argentina (TASA). Pero, el precio, según algunos expertos, ha sido caro. Además, la operadora no tenía más remedio que pagar porque estaba a expensas de las decisiones de sus socios.

La intención de Telefónica de comprar la mayoría de TASA cobró fuerza a principios de 1999, una vez confirmada la quiebra de su socio, el Banco de la República, a la vez, primer accionista del CEI Citicorp, consorcio que ha acompañado a Telefónica en su aventura argentina.

Incluso el presidente del Banco de la República, Raúl Monetta, considerado como un hombre del ex presidente Menem, huyó de la Justicia, tras declarar una orden de búsqueda y captura contra él.

Entonces entró en escena el fondo texano Hicks, Muse, Tate & Furst (HMT&F). Primero compró en la primavera de 1998 una parte de las acciones que Citibank tenía en CEICiticorp y meses después adquirió parte de los títulos del propio Monetta lo que le dio la mayoría en el grupo. Una vez materializados los cambios, Telefónica y CEI (dominado por HMT&F) seguían controlando Cointel al 50%, consorcio que a su vez tenía el 51% de TASA. Pero, los derechos de voto que Telefónica había cedido a Monetta (presidente del consorcio) en momentos pasados de buenas relaciones, quedaron en manos de HMT&F, que se convirtió en el verdadero dominador de TASA.

La verdadera prueba vino en otoño. Telefónica fracasó en su intento de transferir Advance, filial de Internet de TASA, a Terra, por la oposición de HMT&F y el resto de socios.

Según los observadores, Telefónica entró en un ataque de nervios al ver que no controlaba su filial, situación que podía perjudicar su estrategia de agrupar activos en sus filiales. La operadora quiere reunir todos sus activos de telefonía móvil en el mundo dentro de Telefónica Móviles y en Argentina no podía hacerlo.

acuerdo. Para poder seguir adelante, Telefónica no tenía más remedio que llegar a un acuerdo. Tras diez años de presencia en el país, la firma española no controlaba su filial. Tenía que pagar. HMT&F no se oponía a vender su participación en TASA, puesto que su interés era el negocio de los medios. Pero quería dinero. Había una diferencia de valoraciones, aunque la operadora reconoció que tendría pagar al menos 256.000 millones de pesetas.

Finalmente, el acuerdo llegó. Telefónica se quedará con TASA y HMT&F con Cablevisión. Los norteamericanos recibirán entre un 3% y un 4% de la matriz de Telefónica, al que accederán tras una ampliación de capital, lo que le convertirán en el tercer accionista de referencia, por detrás del BBVA y La Caixa. La operación fue valorada por Telefónica en 4.000 millones de dólares (unos 660.000 millones de pesetas). "Ha sido una victoria del Hicks", afirma un analista del mercado porteño.

Sin embargo, la situación no ha quedado clara. HMT&F será accionista de Telefónica, pero a la vez ambas firmas competirán en Argentina, puesto que tras la liberalización, Cablevisión podrá ofrecer servicios de telefonía e Internet, algo que Telefónica ha tratado siempre de evitar.

La operadora española podrá traspasar Advance a Terra. Aunque no será fácil. Telefónica había hecho una oferta de 65 millones de dólares (unos 10.725 millones de pesetas). Pero, según los analistas, si se divide el actual valor de Terra entre el número de clientes, y luego se multiplica por los 70.000 abonados de Advance, Telefónica tendría que pagar un mínimo de 500 millones de dólares (cerca de 82.500 millones de pesetas).

fondos. Pero, los grandes fondos de inversión internacionales que participan en las filiales de Telefónica no están por la labor de vender activos que hunda el valor a sus inversiones. En este caso de Internet es uno de los negocios con mayores perspectivas de crecimiento. En Chile, Mark Mobius, primer ejecutivo del fondo Templeton anunció que demandaría a Telefónica a la que pediría 1.000 millones de dólares (unos 165.000 millones de pesetas) tras la venta de la filial online de CTC.

Ahora, la situación podría repetirse en Argentina, puesto que Templeton es también el primer accionista institucional de TASA. Y en el mercado se comenta que los gestores de los fondos han celebrado reuniones. A lo mejor Juan Villalonga opta por seguir repartiendo acciones de Telefónica entre los agraviados.


Pelea para no pagar al fisco

Telefónica y HMT&F han discutido durante meses. La mayor parte de los problemas han venido por las diferentes valoraciones de TASA. La operadora española valoró su filial en 7.000 millones de dólares (unos 1,15 billones de pesetas) mientras que HMT&F lo hizo en 12.000 millones de dólares (en torno a 1,98 billones de pesetas). Con la primera valoración, Telefónica tenía que pagar a sus socios cerca de 2.400 millones de dólares (cerca de 396.000 millones de pesetas). Aunque, de fondo había un problema fiscal. El valor en libros de TASA era de 1.000 millones de dólares (unos 165.000 millones de pesetas) con lo que al obtener una plusvalía de 1.400 millones de dólares (unos 231.000 millones de pesetas) HMT&F tenía que pagar al fisco argentino un 35%. HMT&F, jugando con el desmesurado interés de los españoles, pretendía que fuera Telefónica quien pagara dicho impuesto. Los observadores afirmaron que los implicados estaban buscando un cambio societario en un registro fuera de Argentina, algo que fuentes de Telefónica no descartaron. No sería el primer caso, puesto que, en la actualidad, Cointel está registrada en las Islas Vírgenes.


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