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Califican
de "fujimorazo" el referéndum convocado en Colombia
La
medida retrasará la reactivación económica,
según los analistas
Por
Esther Ortega Gómez de Segura
El presidente
colombiano Andrés Pastrana publicó ayer el proyecto
de ley que convoca para el próximo 16 de julio el polémico
referéndum para reformar el Congreso, una solución
elegida por el Gobierno para limpiar la corrupción que empaña
la imagen de la Cámara Baja.
Sin embargo,
la noticia no ha sido bien acogida por algunos sectores de la población.
Sus máximos detractores han dicho que por medio de esta "cortina
de humo", Pastrana busca borrar la impopularidad de su Gobierno
y señalar al Congreso como el principal foco de corrupción.
El ex presidente
liberal de Colombia (1974-1978), Alfonso López, ya ha calificado
el referéndum de Pastrana de "antiencuesta". El político
colombiano considera que "como las encuestas ponen por el suelo
la popularidad del presidente, la consulta popular borraría
los efectos de las encuestas". Casi el 75% de los colombianos descalifican
la gestión de Pastrana, según las últimas encuestas
de opinión. Pero López todavía ha ido más
lejos en sus acusaciones, ya que ha comparado la decisión
de Pastrana con el "fujimorazo" de 1992 en Perú. "Este referéndum
es el fruto de una improvisación y su propósito no
es constitucional sino político y es una caricatura como
el referéndum que puso en práctica Fujimori, con la
diferencia de que Fujimori lo propuso sobre una silla de laureles
y nosotros estamos sentados sobre una corona de espinas", explicó
López.
Mientras tanto,
la coalición que apoya al Gobierno en el Congreso, la Gran
Alianza, ha mostrado ciertos inconvenientes a la celebración
del referéndum y ha exigido a Pastrana que también
ponga la posible revocación de su mandato a consideración
de los electores. Pero el presidente colombiano ha ignorado las
críticas y no parece que vaya a someter su cargo a referéndum,
o al menos eso se desprende del proyecto de ley presentado ayer
ante el Congreso, según informaron fuentes de la embajada
colombiana en España.
El proyecto
legislativo establece la reducción en las nóminas
de senadores y congresistas, eliminar las remuneraciones de los
concejales y convocar elecciones anticipadas al poder Legislativo,
medidas todas ellas rechazadas por la Gran Alianza.
``Fuimos traicionados
por el presidente'', dijo el senador Camilo Sánchez, de la coalición
de Gobierno, al señalar que se pasó por alto al Congreso para preparar
el cuestionario de reformas constitucionales que sería sometido
a la consideración del pueblo el 16 de julio.
Por su parte,
el senador liberal Mario Uribe afirmó que "el proyecto
de referéndum del Gobierno lo vamos a negar'' y anunció que
70 de los 102 senadores están dispuestos a convocar una Asamblea
Nacional Constituyente para hacer reformas más amplias porque "las
instituciones de la Constitución de 1991 fracasaron y deben ser
demolidas".
Sin embargo,
otros analistas políticos afirman que el plebiscito no podrá ser
detenido por un Congreso cuyo prestigio está por los suelos debido
a los casos de corrupción denunciados recientemente y que
apuntan al fraude de miles de millones de pesos en contratos amañados
por la Cámara Baja.
Consecuencias
económicas. Por su parte, los expertos económicos
consideran que el referéndum perjudicará la incipiente
recuperación económica del país y la estabilidad
institucional. Incluso el ministro de Hacienda de Colombia, Juan
Camilo Restrepo, ha reconocido que la cita a las urnas retrasará
las reformas económicas pactadas con el Fondo Monetario Internacional
(FMI).
"Si las reformas
económicas relacionadas con el ajuste en las finanzas públicas
no alcanzan a ser aprobadas por el actual Congreso, será
necesario replantear los calendarios acordados con los organismos
internacionales, en especial con el FMI", explicó Restrepo.
Por otra parte,
la guerrilla más importante del país, las Fuerzas
Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), ya ha manifestado su
oposición a la propuesta del Gobierno y ha advertido que
"ese referéndum podría debilitar el proceso de paz"
que se intenta llevar adelante.
Raúl
Reyes, portavoz de las FARC, informó que "el referéndum
es innecesario por ahora (...) La reforma de las costumbres políticas
corresponde a la mesa de diálogos y el Gobierno no ha tenido
en cuenta la opinión de quienes formamos parte de ella".
En 1999, Colombia
y el FMI acordaron un riguroso ajuste fiscal, imprescindible para
que el país andino recibiera un préstamo de 2.700
millones de dólares (2.808 millones de euros) que se destinaría
a reactivar la economía colombiana.
Al finalizar
el presente año, Colombia deberá tener un déficit
fiscal del 3,6%, un crecimiento económico del 3% y una inflación
inferior al 10%.
En su informe
semestral Perspectiva Económica Mundial, el FMI estima que
el Producto Interior Bruto (PIB) de Colombia crecerá un 3%
durante el presente año y un 4,8% en 2001.
CLB
MCR 07/04/00
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