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Aceralia
y Altos Hornos de México, a la conquista del NAFTA
Por
Fernando Jiménez González
El mercado deL
NAFTA (Tratado de Libre Comercio de América del Norte) resulta
atrayente para aquellas empresas que desean hacerse hueco en el
exigente mercado de EEUU. Aceralia, una de las principales compañías
siderúrgicas de España, ha comprendido bien que invertir
en América Latina, sobre todo en México puede servir
de lanzadera hacia EEUU, a la vez que una oportunidad para el desarrollo
comercial.
Aceralia, a
pesar de haber desistido en su empeño de hacerse con una
participación accionarial mayoritaria en Altos Hornos de
México (AHMSA), no ha querido dejar pasar la oportunidad
de asociarse con la compañía mexicana. El joint
venture entre Aceralia y Altos Hornos de México, que
podría establecerse antes de un mes, resultará muy
beneficioso para ambas empresas. Al menos así lo ve Francisco
Orduña, director de Comunicación Social de AHMSA.
Según Orduña, Aceralia y Altos Hornos tienen una visión
similar para los negocios. Existen muchas sinergias entre las dos
compañías y el joint venture que van a poner
en marcha tiene mucho potencial, dijo Francisco Orduña a
América Económica/EL ECONOMISTA. El directivo
de Comunicación Social de AHMSA considera que las razones
de ese potencial se concentran en las instalaciones que ofrece Altos
Hornos de México y en el know how de Aceralia, sobre
todo en determinados sectores como el del automóvil. "La
conformación de este joint venture asegura para Altos
Hornos de México un crecimiento del 40% en aceros con alto
valor agregado", dijo la compañía en un comunicado.
Cuando Aceralia
presentó su oferta por AHMSA, el pasado mes de febrero, se
ofrecó a pagar 700 millones de dólares (749 millones
de euros) de la deuda de AHMSA, un 29% del total. La siderúrgica
española también quería adquirir más
de un 55% de la empresa mexicana. Aceralia desplazó así
al conglomerado mexicano IMSA, que pretendía fusionarse con
AHMSA para formar la primera siderúrgica de México.
Las negociaciones entre Altos Hornos e IMSA fracasaron el mismo
mes de febrero, con lo que Aceralia tuvo desde el principio el camino
despejado.
Sin embargo,
Aceralia ha ido rebajando considerablemente su oferta hasta desistir
de comprar AHMSA. A pesar de las dificultades surgidas en la negociación,
Aceralia no ha dejado de tratar de llegar a algún tipo de
asociación con AHMSA, lo que ha motivado que ambas empresas
hayan alcanzado acuerdos para la operación conjunta en áreas
como la producción de barras, vigas, placas, perfiles y hojalata,
sectores en los que las dos compañías han encontrado
más sinergias. En cualquier caso, los analistas consideran
que la gran ventaja para Aceralia será la posibilidad de
integrarse en el mercado del NAFTA, formado por México, EEUU
y Canadá.
Acabar con
la deuda. Los analistas también consideran que la alianza
puede ayudar a AHMSA a desembarazarse de parte de la deuda arrastra
desde que en 1999 obtuvo una declaración judicial para proceder
a la suspensión de los pagos de sus números rojos,
que ascienden a 2.400 millones de dólares (2.568 millones
de euros). Un 75% de la deuda está en manos de los bancos
acreedores de la compañía.
Fuentes cercanas
al proceso de negociación han asegurado que Aceralia podría
aportar a AHMSA entre 200 y 250 millones de dólares (214
y 267 millones de euros), lo que sumado a la venta de activos no
estratégicos permitiría a la mexicana reestructurar
su deuda.
No obstante,
Francisco Orduña afirma que los asuntos relacionados con
la deuda están todavía en plena negociación
y todavía no pueden detallarse.
Al margen del
resultado de las negociaciones con AHMSA, Aceralia no está
dispuesta a dejar escapar el tren de Latinoamérica y ya ha
anunciado que se propone adquirir activos en el continente. La empresa
ve a Brasil como un punto estratégico para lanzarse a la
ampliación de su mercado en América Latina, según
fuentes de la propia compañía. De este modo, la aventura
de Aceralia en tierras mexicanas parece ser el prólogo de
una historia que no ha hecho más que empezar.
MXC
BSL NPM
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