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Nueva
Orleans acogió la reunión anual de Gobernadores del
banco
El
BID, en marcha contra la pobreza 
Por
Fernando Jiménez González
El
Banco Interamericano de Desarrollo (BID) acaba de clausurar la reunión
anual de su Asamblea de Gobernadores, que este año ha tenido
lugar en la ciudad Nueva Orleans (EEUU) entre los pasados 27 y 29
de marzo. El optimismo ha sido la tónica general de este
encuentro, sobre todo por las señales de recuperación
que están dando las economías de Latinoamérica.
La necesidad de atajar las desigualdades sociales la construcción
de un nuevo sistema financiero internacional para afrontar la volatilidad
de los mercados son dos de las ideas que quedan ahora como resumen
de este encuentro y patrón de trabajo en adelante para el
BID.
La reunión
comenzó con una serie de propuestas que planteó el
presidente de la entidad, Enrique Iglesias entre las que destacan
cuestiones tan económicas como: duplicar la tasa de crecimiento
regional a un mínimo del 6% anual, expandir y diversificar
las exportaciones o la profundización en las relaciones de
integración entre los distintos países. Iglesias también
planteó otros objetivos de claro talante social: asegurar
la escolaridad de los niños, reducir el desempleo, acabar
con la desigualdad en la distribución de los ingresos y la
intolerancia social y política. Además, se buscaba
encontrar la manera de reducir a la mitad la pobreza, que actualmente
afecta al 40% de la población. Iglesias sugirió para
este fin acelerar el crecimiento del PIB de los países, para
aumentar la creación de empleo. La llamada "nueva economía"
también tuvo su reflejo en el encuentro, ya que la dirección
del BID considera una prioridad impulsar el acceso popular a las
nuevas tecnologías, como Internet.
Acabar con
la pobreza. Uno
de los proyectos que han salido del seno de esta reunión
es la creación de un grupo de trabajo para asegurar 700 millones
de dólares (735 millones de euros), que irán destinados
a la reducción de las deudas de los países pobres
más endeudados. Bolivia, Honduras, Nicaragua y Guyana serán
los principales beneficiarios de esta iniciativa. Sin embargo, esta
no es la única medida que el BID pondrá en práctica
para reducir los índices de pobreza en América Latina.
El secretario del Tesoro de EEUU, Lawrence Summers, que ocupa el
cargo de presidente de la junta de directores del BID, advirtió
sobre la necesidad de modificar la política sobre préstamos
de la entidad. Este sería, según Summers, un buen
camino para reducir la pobreza, muchas veces extrema, que asola
buena parte del centro y del sur del continente americano. Uno de
los caballos de batalla de la gestión de Summers, que ocupa
su cargo desde hace un año, es la revisión de la política
sobre préstamos. También sugirió que el BID
entregara más ayudas al sector privado.
Por otra parte,
el presidente de BID manifestó en el transcurso de la Asamblea
que el banco necesita esforzarse más a la hora de ayudar
a la población rural. También las pequeñas
y medianas empresas (pymes) han tenido alguna alegría durante
la reunión, ya que el BID ha ampliado la cantidad de dinero
que se destinará a la financiación de estas empresas.
Una de las conclusiones
de la Asamblea es que las naciones de Latinoamérica y del
Caribe deben comprometerse más en la lucha por una mayor
equidad social y por las reformas ya comenzadas.
RGN
BYS
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