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Argentina
y Brasil tratan de revivir el Mercosur
Los
dos países se reunieron para limar sus diferencias comeciales
Por
Fernando Jiménez González
El encuentro
que la semana pasada mantuvieron representantes de Brasil y Argentina
para tratar de relanzar las relaciones económicas entre ambos países
en el seno del Mercosur ha dado fruto. Los negociadores han llegado
a un acuerdo sobre el comercio de automóviles y los dos países preparan
un plan de inversión conjunta en proyectos de infraestructura, aunque
han tenido que enfrentarse al fantasma de la devaluación de la moneda
brasileña.
Brasil y Argentina
siguen midiendo sus fuerzas en el ring económico del Mercosur. Esta
vez, el escenario de la disputa ha sido la capital argentina, Buenos
Aires, donde funcionarios de ambos países se reunieron la pasada
semana para tratar asuntos de vital importancia para el Mercosur.
El bloque comercial más importante de Latinoamérica, en el que están
integrados Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay y al que están
asociados Chile y Bolivia, ha sufrido en los últimos meses varios
problemas comerciales.
Argentina y
Brasil, sobre todo, no han dejado de discutir acerca de las condiciones
que se han de establecer para el desarrollo de una situación comercial
favorable para cada uno de ellos. Los dos países más grandes del
Mercosur se han reunido para tratar de relanzar el propio tratado
de integración, herido por las divergencias entre sus miembros.
"Es una prioridad relanzar el Mercosur. Necesitamos un mercado más
fuerte y tratar de implementar un Maastricht sudamericano", dijo
Rodolfo Terragno, jefe del Gabinete del Gobierno de Argentina, al
comienzo del encuentro bonaerense, el miércoles pasado. "Debemos
conseguir acuerdos comerciales y financieros, ya que Brasil tiene
una política cambiaria que fluctúa y Argentina una Ley de Convertibilidad",
añadió José Botofago, embajador plenipotenciario de Brasil para
asuntos del Mercosur.
La sombra
de la devaluación. Los problemas derivados de la devaluación
del real brasileño a comienzos del año pasado han supuesto auténticos
quebraderos de cabeza para los ministros de Economía de los países
integrados en este tratado comercial. Por eso, los argentinos no
han podido dejar de lado un tema que consideran crucial. El clima
era algo tenso en lo que se refiere a este aspecto porque el brasileño
Botofago ya había rechazado de antemano una de las reivindicaciones
de Argentina: que el Estado brasileño compensara al argentino por
las consecuencias negativas que supuso la devaluación del real para
su economía. El propio Terragno había sugerido esta exigencia. Sin
embargo, el presidente de Argentina, Fernando de la Rúa, se desmarcó
pronto de la opinión de su ministro. Botofago considera que esa
propuesta hay que situarla en el marco de temor de una nueva devaluación
del real, posibilidad que considera "contraria a las evidencias".
Pero a pesar
de las importantes divergencias, las negociaciones celebradas en
el Palacio San Martín de Buenos Aires han conducido a nuevas posibilidades
de comprensión entre ambas partes. Así, José Botofago afirmó que
"hubo muchas coincidencias y estamos en condiciones de establecer
la agenda de relanzamiento del Mercosur". Una prueba de este avance
es el plan conjunto de obras de infraestructura que Argentina y
Brasil preparan precisamente para impulsar el Mercosur. Brasil está
dispuesto a invertir 400.000 millones de dólares (412.000 millones
de euros) en infraestructura hasta 2003 -según datos de la agencia
EFE-, mientras que el Ejecutivo de Buenos Aires estima inversiones
públicas y privadas de 12.000 millones de dólares (12.360 millones
de euros) en el mismo periodo. Los presidentes de ambas naciones
discuten el tema esta semana también en Buenos Aires.
Acuerdo esperanzador.
Uno de los grandes logros de la reunión de la semana pasada ha sido
el acuerdo sobre el sector automovilístico. El nuevo convenio establece
un periodo de transición de seis años al final de los que se producirá
la liberalización total de esta industria. Además, se crea una "comisión
automotriz" que controlará este proceso. A pesar del buen resultado
obtenido en algunos de los asuntos tratados, algunos países miembros
del Mercosur no las tienen todas consigo y sienten algún recelo
respecto a la pasada reunión bonaerense. El ministro de Relaciones
Exteriores de Uruguay, Didier Opertti, ha advertido que su país
no considera al Mercosur como el único modelo económico posible.
Uruguay asegura que no aceptará una estructura integracionista que
sacrifique la independencia política de sus miembros.
BSL
RGT RGY TGC
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