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La
segunda vuelta se celebrará el 28 de mayo
Las
encuestas auguran la derrota de Fujimori
Por Fernando Jiménez González
El presidente
de Perú, Alberto Fujimori, se encuentra actualmente en uno de los
momentos más complicados de su carrera política. Tras superar a
su rival del Partido Perú Posible, Alejandro Toledo, por 9,74 puntos
porcentuales en la primera vuelta de las elecciones celebradas en
Perú el pasado 9 de abril, Fujimori ha fijado la segunda vuelta
para el próximo 28 de mayo. Algunos analistas consideran que la
rápida celebración de ese segundo asalto juega totalmente a favor
del actual presidente. En efecto, el claro ascenso de la popularidad
del "cholo" Toledo, sobre todo entre las clases más desfavorecidas,
es una clara advertencia para Fujimori, que ha elegido el 28 de
mayo porque piensa que al coincidir con las elecciones en Venezuela
se reducirá la presión internacional sobre Perú, según los analistas.
Otra razón que algunos aseguran que han impulsado a Fujimori en
esta decisión son la celebración de un importante partido de fútbol
entre Perú y Brasil. En cualquier caso, ante el innegable avance
de Toledo en las encuestas, que le dan una ventaja de hasta 7,4
puntos de ventaja, una campaña breve beneficiará al actual presidente.
Uno de los últimos sondeos concedía a Toledo un 48% de los votos,
frente a un 40,6% para Fujimori.
Clinton
se enfada..En cualquier caso, Fujimori
anda sobre la cuerda floja en esta nueva campaña. Cualquier movimiento
en falso puede ser utilizado por su oponente. Además se encuentra
entre la espada y la pared: necesita garantizar la limpieza en los
comicios, a la vista de lo que sucedió en la primera vuelta. Las
presiones internacionales, despertadas por las sospechas de un fraude
electoral, no ha parado de una segunda ronda absolutamente transparente.
Solamente hace falta recordar la reacción de Washington ante el
casi eterno escrutinio que se dilató durante la semana siguiente
al 9 de abril. El propio presidente de EEUU, Bill Clinton, firmó
el 25 de abril una resolución del Congreso que pedía una revisión
de las relaciones políticas, económicas y militares con Perú, si
el nuevo proceso electoral no se desarrolla dentro de la normalidad
democrática. "Pido que las preocupaciones sobre el proceso electoral
expresadas por la misión de la Organización de los Estados Americanos
(OEA) en Perú y por el Congreso en esta resolución sean plenamente
resueltas en la segunda vuelta", dijo Clinton.
Fujimori,
bajo sospecha. Por otra parte, la organización Transparencia,
que vela por desarrollo democrático en los procesos electorales,
también advirtió de que en la primera vuelta se dieron graves irregularidades
que hacían dudar seriamente de la validez de los comicios. Entre
estos defectos destacan los fallos en el sistema de procesamiento
de datos, la distribución en algunos colegios electorales de papeletas
en las que faltaba la candidatura de Perú Posible, proselitismo
ilícito, robo de material electoral y el hostigamiento a algunos
observadores de Transparencia. Ante esta situación, la organización
ha exigido para la segunda vuelta una administración electoral imparcial,
un acceso equitativo a los medios de comunicación (en particular
la televisión) y un compromiso ético de limpieza durante la campaña.
Lo cierto, en cuanto a la televisión, es que Fujimori se gastó 1,6
millones de dólares (1,8 millones de euros) en propaganda entre
febrero y marzo, antes de la primera vuelta, lo que representa un
421% más que lo que gastaron en total los demás candidatos juntos.
El director de Imagen Institucional de Transparencia, Percy Medina,
asegura que este gasto supera el presupuesto de la campaña presentado
ante el Jurado Nacional Electoral.
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