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La falta de redes ahoga el avance de Internet en Latinoamérica
Por S. M.
Las cifras parecen
buenas. Latinoamérica fue la región geográfica donde Internet experimentó
el mayor crecimiento con un 136%. Sin embargo, algunos expertos
estiman que la evolución del sector no está aún nada clara.
El problema:
la falta de infraestructuras que impide la expansión de los proveedores
de Internet (ISP's). Según Ben Petrazzini, miembro de la Unidad
de Planificación Estratégica de la Unión Internacional de Telecomunicaciones
(UIT), la primera consecuencia de la ausencia de redes es el alto
precio de los alquileres de las redes existentes. Un hecho, que
a su vez dificulta la entrada de pequeñas y medianas empresas en
el comercio electrónico que queda a merced de grandes corporaciones
internacionales o de los operadores dominantes. Uno de los ejemplos
de los obstáculos existentes es el elevado coste del uso de las
líneas punto a punto (las más sencillas pero las más necesarias
para cualquier pyme). Los expertos señalan que en los países latinoamericanos
el precio medio ronda los 1.000 dólares (cerca de 186.000 pesetas).
Una cifra muy superior a los 80 dólares (unas 14.800 pesetas) que
aproximadamente puede costar en países de Europa Occidental o EEUU.
"Estos precios dificultan el acceso de las pymes o proveedores de
Internet locales" señala un analista. Los ingresos de los proveedores
de Internet en el continente superaron los 1.000 millones de dólares
(unos 186.000 millones de pesetas).
Dominio.
Además, la posición de los operadores dominantes llega a ser aplastante
en algunos países. En Chile, CTC y Entel se reparten el 95% de los
suscriptores de Internet, en México Telmex alcanza el 50% mientras
que en Venezuela, CANTV se lleva el 35%. Según los expertos sólo
en Brasil está más repartido el mercado dada la ruptura que el Gobierno
llevó a cabo del antiguo monopolio Telebras. Aunque, estos observadores
creen que el número de proveedores de Internet en Brasil que ronda
los 300, se reduzca a no más de una docena, pese a su insistente
presencia publicitaria que va desde los carritos de maletas en los
aeropuertos a las puertas de los taxis de las ciudades. Quizá no
puedan superar los problemas actuales. En este momento, según las
propias cifras de la UIT, el número de lugares donde se puede intercambiar
el tráfico de Internet nacional y regional (denominados puntos pares
de interconexión) es escaso. Sólo cinco a principios de 1999. Si
un proveedor de Internet no tiene la posibilidad de interconectarse
con estos puntos pares con privacidad (con red propia), los expertos
señalan que no tendrán más remedio que dirigir su tráfico bien hacia
los puntos de interconexión de los operadores dominantes que podrán
imponer el precio que quieran, o bien hacia EEUU, donde las posibilidades
son mayores. En este último caso, también los costes del alquiler
son altos. Por ejemplo, el arrendamiento de un circuito de dos megabits
desde Argentina a EEUU ronda los 72.000 dólares (cerca de 13,3 millones
de pesetas). Estos precios, según los analistas, pueden llegar incluso
a arruinar al proveedor. El encaminamiento del tráfico hcia EEUU
ha sido prohibido en algunos países como Chile donde el Gobierno
ha reordenado el sector de los proveedores estableciendo los puntos
de interconexión con la red.
Exigencias.
Ante este panorama, diversos actores del sector exigieron durante
la celebración del Congreso Americas Telecom 2000 en la ciudad brasileña
de Río de Janeiro la intervención de las distintas autoridades reguladoras
para acabar con esta tendencia. Según ellos, cualquier solución
pasa por aumentar las inversiones en redes "y no sólo en cables
submarinos sino en otras infraestructuras que lleguen a casa del
cliente". Algunos observadores insisten en que este marco amenaza,
como se ha dicho anteriormente, al comercio electrónico e incluso
la propia economía productiva. Un 74% del comercio electrónico en
la región tuvo como destino puntos del exterior. En 1999, el comercio
electrónico de empresas a consumidores (B2C) ascendió en la región
a 194 millones de dólares (unos 36.084 millones de pesetas), aunque
la mayor parte correspondió a Brasil (ver gráfico pag 15). Las previsiones
son buenas, pero sin redes de ancho de banda, Internet corre el
riesgo de colapso.
RGN
TTC
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