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Banamex complica los planes de expansión del BBVA en
México
Por El Economista
Los planes del
BBVA en México parecen complicarse. La toma de control de Bancomer,
por medio de la compra -a través de BBV Probursa- de una participación
cercana al 40% de los títulos de esta entidad, que daría como resultado
el mayor banco del país con unos activos de 36.000 millones de dólares
(6,7 billones de pesetas) podría no llevarse a cabo. Al menos si
triunfa la OPA no solicitada que ha lanzado sobre la misma entidad
financiera el grupo Banamex-Accival (Banacci). Los ejecutivos de
Banacci presentaron su oferta, valorando la inyección de capital
que supondría sobre el grupo resultante de la fusión en 2.400 millones
de dólares (451.200 millones de pesetas), justamente el doble del
dinero que contemplaba el acuerdo previo firmado entre BBV Probursa
y Bancomer. Además, Banacci aseguraba que como resultado de la operación
propuesta, la nueva entidad financiera cumpliría en el 2001 con
los requisitos de capitalización impuestos por el Gobierno mexicano.
Dos años del antes del límite que marca la ley. Pero la reacción
del mercado no fue favorable al grupo mexicano, las acciones de
Banacci subieron sólo un 1,62%, mientras que los títulos de Bancomer
se revalorizaron un 30% y los de BBV Probursa un 16%. Según fuentes
del mercado, los inversores dudan de la aportación de capital nuevo
real que Banacci realizaría sobre Bancomer, algo que, sin embargo
si parece asegurado en el acuerdo con BBV Probursa que se sustenta
en una ampliación de capital realizada por la matriz española.
Estas fuentes
explican que en el programa de financiación de la oferta presentada
por Banacci, sólo habría 500 millones de dólares (94.0000 millones
de pesetas) de liquidez real, pero el dinero sería aportado por
todos los accionistas del banco resultante de la fusión. Las otras
fuentes de capital de Banamex tampoco quedan claras y, en cualquier
caso todas ellas harían compartir el coste de la operación a los
accionistas de Bancomer. Eso sucedería con la emisión de 600 millones
de dólares (112.800 millones de pesetas) en deuda subordinada, los
1.000 millones de dólares (188.000 millones de pesetas) que se conseguirían
tras una venta de activos recurrentes no detallada y también con
la facilidad de crédito de otros 1.000 millones que aporta el banco
estadounidense Chase. Ni siquiera los 300 millones de dólares (56.400
millones de pesetas) que se aportarían procedentes de un pago aplazado
de la aseguradora holandesa Aegon correspondiente a la compra de
la gestora de fondos de pensiones de Banamex son nuevos, puesto
que ya deben figurar en los balances de este grupo financiero .
Punto. Sin
embargo, algunos observadores mexicanos consideran que el punto
fuerte de la oferta de Banacci no está en el dinero fresco. Según
esta opinión, su baza es la clarificación absoluta de cómo quedaría
repartida la propiedad en el banco resultante de la fusión. Los
accionistas de Banacci controlarían el 65% y los de Bancomer el
35%. Algo más, Banacci cambiaría títulos propios de serie O, con
derecho a voto por acciones serie O y L (sin derecho a voto) de
Bancomer. Algunos observadores internacionales creen que Banacci
ha aprovechado así una indefinición de BBV Probursa. La filial del
banco español estaba esperando a que finalizará el periodo de due
diligence (proceso de estudio de las cuentas de la entidad que se
quiere controlar) para aclarar su postura en este asunto. Y el análisis
no iba a ser completado hasta el próximo mes de julio. Esta definición
clara de Banacci puede superar la barrera que supone el hecho de
que su oferta haya valorado cada acción de Bancomer, según la cotización
del 4 de mayo, en 4,68 pesos, mientras que el BBVA ha fijado un
precio para los accionistas mayoritarios de 5,30 pesos. Los ejecutivos
de Bancomer no han ofrecido aún una respuesta oficial. Califican
de no solicitada la oferta de Banacci, pero tras una reunión extraordinaria
del consejo que terminó sin comunicados, los rumores apuntan a que
se convocará una junta general de accionistas para tomar la decisión.
Algunos analistas ven en la conexión estadounidense y las reivindicaciones
nacionalistas que plantea este caso (ver apoyo), un cierto paralelismo
con la irrupción de Duke Energy en los planes de Endesa en Chile.
La
conexión con EEUU
Nacionalismo
y enemigos estadounidenses. Dos circunstancias con las que han tropezado
ya alguna vez las empresas españolas en su expansión por Latinoamérica.
Habitualmente la combinación tiene como resultado un aumento del
precio a pagar cuando se quiere efectuar una toma de control. Banacci
presentó su contraoferta sobre Bancomer aludiendo al apoyo de Chase
y J. P. Morgan. Entidades financieras con prestigio y solvencia
suficientes para contrarrestar la fuerza del BBVA. En Madrid por
ahora no parecen plantearse elevar la puja. Pero todo podría ser.
Habrá que estar atentos a la evolución de la campaña electoral mexicana.
RGN
TTC
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