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MERCADOS Y FINANZAS Venezuela

Nuevas discrepancias entre Maduro y el Banco Central de Venezuela

Konzapata.com / 25-11-2014
Nicolás Maduro, presidente de Venezuela

Nicolás Maduro, presidente de Venezuela

A las reservas hay que verlas de cerca. Porque el Gobierno ha perdido las formas y manipula con las cifras ¿A quién quieren engañar? No a los expertos ni a los bancos de inversión ni a los agentes económicos. Buscan que los votantes del chavismo se sientan confiados en la estrategia económica. Pero con mentiras no lograrán nada. De verdad, la mentira ha salido a flote otra vez, gracias a que el BCV aportó su informe semanal.

Vayamos por paso. Cuando la semana pasada las reservas tocaron piso, 19.400 millones de dólares, el ministro de Finanzas, Rodolfo Marco Torres, de una vez pegó un brinco y salió a decir que ya habían subido a 21.400 millones de dólares. Suponíamos, en KonZapata, que el ministro estaba sumando los 2.000 millones de dólares que vienen en camino producto del acuerdo firmado dos días antes por el canciller Rafael Ramírez con la petrolera rusa Rosneft. El jueves poníamos en duda que los 2.000 millones de dólares ya hubieran entrado en cuenta para que el funcionario de manera automática agregara el monto.

Luego, esa misma noche Maduro anuncia el aporte de los 4.000 millones de dólares del Fondo Chino. O sea, que sumando, las reservas habían amanecido el viernes en 25.400 millones de dólares. Esto, sin objetar que el aporte del Fondo Chino era noticia vieja –tenemos que repetir que la información la publicamos el 8 de septiembre-, y que tales recursos no agregan liquidez a las reservas, ya que el Fondo Chino posee esquema propio de desembolso. A lo sumo, es una operación para ofrecer un espejismo de fortaleza.

Hay más. Se supone que el Fondo Estratégico de Reservas se originó con 750 millones de dólares que PDVSA transfirió con garantía de papeles del Fondo de Pensiones. Ello ocurrió aún siendo presidente de la empresa, Rafael Ramírez. Es decir, sumando, las reservas deberían ubicarse entonces en 26.150 millones de dólares.

Resulta que el viernes en la tarde el BCV sorprendió con otro monto. Informó que la posición cerró en 23.500 millones de dólares. Y, precisó, el aumento, respecto al piso de comienzos de la semana, se debió al traspaso de los 4.000 millones de dólares.

Hay que preguntarse: ¿Dónde quedaron los 2.000 millones de los que habló el ministro Rodolfo Marco Torres? Quedaron donde estaban. En tránsito desde Rusia. Tal vez. Si es que en realidad el pacto está firmado y sellado. En todo lo caso, lo grave es la ligereza con la que un alto funcionario puede sumar y colocar cifras. Sobre todo en lo que concierne a las reservas internacionales. De paso, sigue sin aclararse el destino de los 750 millones de dólares. Así no se gana en credibilidad.

Quedan mal el Presidente y el ministro. Ya Maduro desde mediados de años, venía hablando de que en los fondos de la República habrían entre 10 y 15.000 millones de dólares. En un acto en Maturín, estado Monagas, presumía de tales montos. Eran los días en que aún Ramírez insistía en su plan económico, y eran los días que se especulaba que China o Rusia estaban prestas para otorgar al país nuevos megacréditos, o que la República saldría a los mercados internacionales, tras recursos frescos. Nada de eso ocurrió. Y no puede hablarse de expectativa sino de mentira abierta como hoy, igual que con las reservas: manipulan y mienten.

Por ello, cuesta trabajo creerle al propio Rodolfo Marco Torres y al ministro José David Cabello, cuando el sábado, en comparecencia conjunta en el canal del Estado, aseguraron que el 2015 será un año maravilloso en cuanto a producción y avance económico.

Así que la conclusión es rápida. El alto gobierno se enreda en sus propias cifras. No pueden sostener una cuenta que no es verdad. Por ello, el BCV, obligado por Ley, informa sobre lo que tiene, y al informar con la realidad de las cifras, no hace otra cosa que desmentir lo que antes el Presidente y el ministro de Finanzas han dicho.