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MERCADOS Y FINANZAS Venezuela

La cotización del dólar paralelo se dispara en Venezuela

Konzapata.com / 25-05-2015
Billetes de dólar

Billetes de dólar

En sólo una semana la cotización del dólar en el mercado paralelo pasó de 300 a 400 bolívares. La economista Tamara Herrera afirma que “urge que el Gobierno le dé sentido a la economía venezolana”. La semana pasada el ex ministro, Víctor Álvarez, equiparaba el efecto devastador de la “sobrevaluación” aplicada durante la bonanza con los efectos que hubiese tenido el ALCA.

La crisis estalló: se agotan las reservas internacionales, se disparó el paralelo, “pulverizando” así el valor del bolívar, el desabastecimiento es generalizado, la inflación será de tres dígitos y no hay respuesta.

Es la hora de los lamentos. La semana pasada el economista y ex ministro de Industrias Básicas y Minería, Víctor Álvarez, lanzó una sentencia. “Lo que no hizo el ALCA lo logró la sobrevaluación de las tasas de Cadivi y Cencoex, al permitir un deslave de importaciones baratas que barrió con el precario aparato productivo nacional”, escribió Álvarez en un artículo publicado en el portal Aporrea.

Argumentaba que la “sobrevaluación de la tasa de cambio oficial anuló mecanismos y medidas que defendimos para estimular la producción nacional y esta nunca pudo levantar cabeza ante la ruinosa competencia de las importaciones subsidiadas con un dólar barato”.

En otras palabras, los mismos que enarbolaron las banderas ideológicas para resistirse a la firma del Acuerdo de Libre Comercio de las Américas (ALCA), aplicaron en casa políticas tan devastadoras como los efectos que buscaban evitar escapando al ALCA.

Las consecuencias están a la vista. Tras la enorme bonanza petrolera, no hay dólares y ya no se puede sostener de forma artificial un tipo de cambio barato, como sí ocurrió con el 2,15, el 2,60 y hasta el 4,30 bolívares por dólar. “Con la sobrevaluación ganaron el mercado nacional de los países que destinan anualmente miles de millones de dólares a subsidiar sus exportaciones”, se quejó Álvarez.

Ese aparato productivo que fue barrido, a decir del ex ministro, por esa política de “sobrevaluación” hoy luce sin respuesta y frenado por las deudas en dólares que acumula con sus proveedores en el exterior y que el Gobierno no tiene cómo saldar.

Tal y como vaticinaron los economistas Miguel Ángel Santos y Ricardo Hausmann en su polémico artículo, “¿Hará default Venezuela?”, publicado en septiembre del año pasado, el Gobierno tuvo que escoger entre pagar a los acreedores de deuda o cancelar a los empresarios venezolanos para que siguieran colocando productos en los anaqueles. Escogió lo primero y al cierre del 20 de mayo las reservas internacionales estaban por debajo de los 18 mil millones de dólares, el nivel más bajo en más de una década.

Esa sequía de divisas hoy causa parálisis en empresas, desabastecimiento, inflación y también incertidumbre. Por eso el dólar paralelo pasó de 300 a 400 bolívares en sólo una semana, agravando la distorsión cambiaria –el paralelo es 64 veces mayor al 6,30- y deteriorando aún más el valor del bolívar.

“Lo del paralelo es sencillo y no tiene límites: seguir imprimiendo bolívares, generar pánico y no hacer nada por generar más dólares”, resumió ayer en un tuit el economista e investigador del Centro de Desarrollo de la escuela Kennedy de Gobierno de la Universidad de Harvard, Miguel Ángel Santos.

“Sube el dólar negro porque cuando la gente no consigue lo que busca se pone nerviosa y está dispuesta a pagar lo que sea”, declaró Luis Vicente León, presidente de Datanálisis, al diario Panorama.

Para la economista Tamara Herrera, de Síntesis Financiera, sólo hay un camino: recuperar la racionalidad económica. “Urge que el Gobierno le dé sentido a la economía venezolana”. De lo contrario “no logrará anclar las expectativas, ni al dólar, ni a la inflación”.